Cultura Organizacional: Métricas y Metodologías para medirla

Cultura Organizacional: Métricas y Metodologías para medirla

Cultura Organizacional: Métricas y Metodologías para medirla

La cultura organizacional se ha convertido en una de las principales razones por las que una persona elije o no entrar a trabajar en una compañía. Además, afecta directamente a la motivación, fidelización y desempeño de la fuerza laboral.  

Hay muchos tipos de culturas, que incluso difieren entre sí entre empresas del mismo sector. Pero lo que está claro es que se trata de una dimensión crucial en el desarrollo del negocio. De hecho, en una encuesta reciente realizada por la prestigiosa consultora PwC: el 67% de los directivos señalan la cultura como el elemento más relevante para el éxito de los negocios, por encima de la estrategia o la operatividad. 

Un elemento que no es estable, ya que muta a medida que lo hacen las necesidades de los empleados y el mercado laboral. 

Por eso, llevar a cabo una correcta monitorización de la cultura corporativa es esencial para saber que nos estamos adaptando a todos estos cambios, pudiendo ofrecer a nuestros equipos una experiencia de empleado a la altura de sus expectativas. 

¿Qué es la cultura organizacional? 

Daniel Coyle en “The Culture Code” define la cultura organizacional como el conjunto de relaciones vivas en las que se trabaja por un objetivo compartido.  

Se trata de las creencias, valores, normas, tradiciones y prácticas que guían el rumbo de todas las acciones, decisiones y actividades de la compañía. La cultura organizacional representa la filosofía de trabajo, la personalidad, el ADN corporativo.  

En definitiva, el cómo se hacen las cosas. 

Una cultura sólida y potente proyecta estabilidad, y logra que los empleados remen al en la misma dirección, haciendo que sea más fácil alcanzar todas las metas. 

Por qué es importante medir la cultura organizacional 

Según un estudio realizado por la firma Spencer Stuart, el 95% de los directivos de empresa coinciden en que la cultura representa una fuente de ventaja competitiva.  

Y es que, si mides y analizas el estado de tu cultura, obtendrás datos con los que serás capaz de: 

  • Descubrir qué factores afectan al desarrollo empresarial desde los niveles más profundos. 
  • Identificar oportunidades y áreas de mejora. 
  • Conocer qué gestiones necesitan prioridad. 
  • Mejorar tu comunicación e influencia sobre los miembros de tu equipo. 
  • Facilitar el alineamiento de objetivos personales y estratégicos. 
  • Diseñar mejores planes de promoción y contratación. 
  • Construir un entorno de trabajo sano. 
  • Impulsar la motivación, rendimiento y productividad de los empleados. 

Toda esta información dotará a los managers y directivos de las herramientas necesarias para tomar las mejores decisiones y construir una empresa preparada para obtener grandes resultados. 

Pese a ello, el mismo estudio de Spencer Stuart indica que el 28% de los responsables de gestión no cuentan con los instrumentos adecuados para llevar a cabo una buena medición de la cultura organizacional. 

Entonces, ¿cómo podemos medir la cultura de una compañía? 

¿Qué métricas se utilizan para medir la cultura? 

Antes de compartir contigo las técnicas más adecuadas para obtener datos fiables en las que basar tus decisiones, es importante saber qué es lo que tenemos que medir. 

Existen ciertos parámetros que te resultarán muy útiles a la hora de entender cómo es la cultura de tu organización y si la estás llevando por el buen camino: 

  • eNPS. Esta métrica te indica qué probabilidades hay de que una persona recomiende tu empresa. Si el resultado es alto, significa que los empleados están a gusto y contentos con la cultura de tu compañía, y les dirán a los demás que es el mejor lugar para trabajar, fomentando la atracción y retención de talento. 
  • Rotación. La tasa de rotación es uno de los indicadores más relevantes para medir el impacto de tu cultura en los empleados. Una mala cultura corporativa impulsará su salida voluntaria, dejando a la empresa sin sus activos más importantes. 
  • Rendimiento. Una cultura positiva empodera a los equipos y fortalece su motivación, lo que se traduce en un aumento del rendimiento y la productividad. Cuanto mejor es el resultado, mejor es tu cultura. 
  • Feedback. La comunicación continua es la clave del éxito. Permite a los líderes entender las expectativas de los miembros de su equipo y dar respuesta a sus necesidades. Cuando los empleados no se comunican, puede ser una señal de una cultura tóxica que cohíbe a las personas de compartir sus ideas.  

Ahora que ya sabes qué es lo que tienes que medir de tu cultura organizacional, vamos a ver el cómo. 

Recursos para medir tu cultura organizacional de manera efectiva 

Tal y como hemos mencionado al inicio de este artículo, la cultura corporativa no es un elemento que se mantenga estable a lo largo del tiempo. En realidad, requiere dedicación constante, por lo que los líderes deberían medirla frecuentemente para tenerla siempre en los mejores niveles posibles. 

A continuación, te presentamos diferentes opciones con las que tomar el pulso de la cultura de tu organización. 

Encuestas para empleados 

Nadie mejor que los empleados para saber lo que ocurre en la organización. Son ellos los que trabajan bajo la influencia de la cultura, y conocen mejor que nadie las dinámicas que se llevan a cabo tanto por parte de sus managers como de sus compañeros. 

Estas son algunas preguntas que puedes utilizar en tus encuestas: 

  • ¿Conoces los objetivos estratégicos de la compañía? 
  • ¿Consideras que la dirección tiene una visión clara de hacia dónde va la organización y de cómo llegar? 
  • ¿Conoces la historia de la empresa? 
  • ¿Crees que podemos conseguir nuestros objetivos? 
  • ¿Crees que la empresa aporta un valor diferencial claro al mercado? 

Un software específico de encuestas de compromiso te ayudará a recoger el feedback de los miembros de tu equipo y obtener los insights necesarios para impulsar una cultura positiva que refuerce la motivación, la fidelización y la satisfacción de los empleados. 

Encuestas de pulso 

Las encuestas de pulso son como las encuestas para empleados, con la diferencia de que son más cortas y más frecuentes. 

Una de las ventajas que diferencian este tipo de cuestionarios frente a los puntuales, es que puedes monitorizar los resultados de la dimensión que quieres medir en periodos de tiempo, pudiendo observar su evolución en tiempo real. 

Además, al ser cortas y sencillas, la tasa de participación es más elevada, lo que significa que los datos aportados tendrán más relevancia en la toma de decisiones. 

Reuniones 1 a 1 

Los 1 a 1 son un buen recurso para conocer a tu equipo en profundidad. Pregunta cómo llevan a cabo su trabajo, los retos y las dificultades a las que se enfrentan y cómo es la relación con sus compañeros y el resto de líderes y podrás tener una visión global y un mayor entendimiento de cómo es la cultura de tu empresa. 

Entrevistas de Onboarding 

El onboarding es la fase por la que los empleados recién llegados realizan distintas tareas que les ayudarán a hacerse una idea de cómo funcionan las cosas en la organización. 

Preguntar a los nuevos empleados cómo ha sido esta etapa de transición te dará pistas sobre cómo funciona la cultura de tu empresa y, además, te ayudará a ponerte en la piel de ellos para diseñar experiencias más satisfactorias. 

Focus Group 

Un focus group es otro recurso muy útil para medir tu cultura organizacional y conocer y entender cómo la viven los empleados.

Tener la visión de distintos empleados te permitirá comparar perspectivas y observar cómo la cultura afecta a cada persona de una manera única. Si profundizas en el tema, podrás adaptar cada aspecto de tu cultura para obtener unos mejores resultados.