Regresar a la ofi después de las vacaciones de verano no es fácil. Durante el tiempo de descanso nos olvidamos de las obligaciones laborales, dormimos más, podemos dedicar más horas a nuestros hobbies favoritos y, en definitiva, disfrutamos de la vida sin estrés.
Por eso, pese a que a algunas personas les cueste menos que a otras, volver a trabajo no deja de ser una situación de transición y, desde el departamento de RRHH, podemos ayudar a nuestro equipo a que esta transición sea más suave.
¿Quieres saber cómo puedes apoyar a tus empleados durante la vuelta a la rutina?
¡Entonces échale un ojo a estos consejos y evita el síndrome post-vacacional!
Celebra la bienvenida
Nada como un pequeño evento para romper el hielo. Algo tan simple como un desayuno compartido o una tarde de pizza son una oportunidad genial para que todos se pongan al día sobre sus aventuras veraniegas y se sientan parte del equipo de nuevo.
Facilita la reorganización de tareas
Al regresar, es fácil sentirse abrumado con la cantidad de correos y tareas pendientes. Por eso, es bueno ayudar a tus empleados a organizarse estableciendo prioridades claras y ofreciendo apoyo con las tareas más urgentes.
Por ejemplo, puede ser útil proporcionarles una lista de tareas recomendadas o una reunión rápida para aclarar las prioridades de la semana.
Planifica una reincorporación gradual
No hay nada peor que volver y sentirse como si te hubieran lanzado directamente a la boca del lobo. Así que, si es posible, permite que los empleados regresen de manera gradual.
Esto podría significar trabajar medio día durante la primera semana o tener la opción de trabajar desde casa un par de días hasta volver a alcanzar el ritmo habitual de trabajo.
Y es que una transición suave puede hacer maravillas para la moral y la productividad y reducir el estrés y el agotamiento en los primeros días. La clave es ser flexible y comprensivo con sus necesidades individuales.
Organiza reuniones one-to-one para discutir los nuevos objetivos
Tomarse el tiempo para reunirse individualmente con cada empleado marca una gran diferencia. Estas reuniones personalizadas permiten discutir los objetivos y establecer las expectativas para el próximo período.
Además, estas charlas son perfectas para reconectar y fortalecer la relación jefe-empleado.
¡Pregúntales sobre sus vacaciones!
Regresar a la ofi tras un largo periodo de descanso puede ser una experiencia desestabilizadora para algunas personas que aún sienten la emoción de sus aventuras veraniegas a flor de piel.
Aprovecha este momento para pregúntales dónde fueron, qué hicieron, y cuáles fueron sus momentos favoritos. Este tipo de conversaciones aligeran el ambiente y, también, potencian las relaciones interpersonales en el equipo.
Además, hablar de sus vacaciones ayuda a que se sientan más relajados y positivos sobre su regreso. Y, por supuesto, es una manera sencilla pero efectiva de mostrar que valoras a tus empleados como personas, no solo como trabajadores.
¿Todo listo para volver a la rutina?
